MARGARITA JIMÉNEZ

La Hidra Digital / Miedo

Amanece y el miedo dicta la agenda. Qué hacer hoy y qué no. Salir o no salir a comprar lo necesario. Cómo cuidarse del contagio, cómo sobrevivir con escasos recursos. Salir a vender o no. Usar cubrebocas, que alcance para lentes y careta. Se advierte que en el transporte público y los mercaditos el riesgo es mucho, no todos se cuidan ni sienten miedo de contagiarse o acabar muertos porque ya no hay camas en los hospitales, pero si no salen, sus hijos se mueren de hambre.

Hay quienes salen sin cubrebocas, sin lentes ni caretas, y van a fiestas donde no cuidan la distancia, el lavado de manos, ni la mascarilla; después, la hospitalización, la intubación y probablemente la muerte.

Hay barrios y colonias en los que se suele decir que si el Presidente no usa el cubrebocas, entonces por qué lo han de usar ellos y las madres no saben cómo obligar a sus hijos a ponérselo: los persignan y los encomiendan a Dios, después vendrá el insomnio, rezar e imaginar lo peor.

Cada día están más cerca los contagiados. Son familiares, amigos, compañeros, y el miedo se apodera de quienes conscientes y responsables temen infectarse, saben que pueden enfermar, llevar el virus a su familia o morir en cualquier momento.

Las cifras son aterradoras. Los seres humanos dejaron de ser personas con nombre, historia e identidad, para pasar a ser una estadística. Datos maquillados. La mentira como política de información que da cuenta del buen o mal manejo de la pandemia con un semáforo eufemístico al que no le caben más tonalidades. La estadística matizada por la política, no por la ciencia.

Se contrasta la gestión de la pandemia entre unas y otras entidades del país, encabezadas por gobernadores de distintos signos políticos, con secretarios de salud que llevan una buena, regular o mala relación con el Subsecretario de Salud del país, y entonces surge la pregunta ¿las autoridades y, en especial las sanitarias, no tienen miedo a que el contagio llegue a sus madres, hijos o esposas?

Mientras, las fiestas siguen, el consumo de alcohol se ha incrementado un 75 por ciento, se han suicidado 4 mil mexicanos y muerto casi 109 mil, en tanto la autoridad hace de la estadística del miedo, un espectáculo de televisión.

Artículos relacionados

Deja un comentario