ISRAEL MENDOZA PEREZ

Mujeres y dinero

La persecución contra Rosario Robles, hoy humillada por el fiscal general del país, Alejandro Gertz Manero tiene sin duda un extraño parecido a la captura a la que se sometió a la ex lideresa magisterial Elba Esther Gordillo hace seis años.

A Gordillo Morales la detuvieron agentes de la extinta Procuraduría General de la República (PGR), el 26 de febrero de 2013, por el delito de lavado de dinero que superaron los 2 mil millones de pesos, que fueron desviados de las cuotas sindicales. En ese momento, vino la inflexión adeversa a la carrera de la maestra.

En el sistema político del país, los presidentes en turno cuando quieren legitimarse o dar un golpe que los posicione en un momento crucial de su sexenio se recurre a la fórmula rápida. La detención y encarcelamiento de una figura que tenga impacto en su detención, con ello se le da rostro a la corrupción. Casos como el del líder sindical Joaquín Hernández Galicia, La Quina, y el de Jorge Díaz Serrano, exdierctor de Pemex, forman parte del resultado de viejas rencillas entre grupos políticos. En ese cruce, la traición y la corrupción se hermanan.

Ahora que la economía se encuentra arrastrada por un débil crecimiento y en vísperas al primer informe de gobierno de la 4T. El caso Rosario Robles viene a dar ese aire de poder, de que no hay “intocables” para un gobierno no neoliberal. Las decisiones las toma la Fiscalía General de la República y la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, ya que ambas gozan de autonomía. Sin embargo, el punto crucial es que Gertz Manero hace 20 años fue el secretario de seguridad pública capitalino con Rosario Robles y en sentido formal de la estructura de gobierno su subordinado, al mismo tiempo subordinado del Presidente ya que su nombramiento dependía de la decisión del Ejecutivo. Ahora Gertz Manero está arriba y tiene el control de la situación.

Justo cuando el gobierno de la 4-T niega un revanchismo con el pasado se engendra el caso de Robles Berlanga. La diferencia son mínimas, pero Gertz es el artífice de la caída política de Robles. Igual que Jesús Murillo Karam se encargó de darle el manotazo a la carrera de Gordillo Morales.

Para Andrés Manuel López Obrador, tanto Elba Esther Gordillo como Rosario Robles significan y pertenecen a la misma escuela de políticos del pasado. De ambas tiene la impresión de que traicionaron a las causas que representaban.

Rosario Robles faltó a la izquierda al enredar al PRD en el dinero y los intereses oscuros de Carlos Ahumada Kurtz. En tanto, Gordillo Morales tenía una cauda de nexos con el priismo antagonista a López Obrador y una cercanía con el PAN igual de recalcitrante al lopezobradorismo. Además de ir contra los intereses del gremio magisterial. Esas son las filias del pasado. Pero en ambos casos, el dinero es lo que “manchó sus carreras” y se encontró en un nuevo gobierno a su verdugo.

El tiempo juega un papel importante ya que luego de 10 horas de comparecencia el jueves 8, para hoy Rosario Robles Berlanga vuelve al banquillo para presentar más pruebas y evitar que se le vincule a proceso penal. Pero Rosario ya está en la mira del fiscal y la 4T necesita dar un campanazo.

Israel Mendoza Pérez / Dobleces

@imendozape

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