OSCAR GLENN

Políticamente magistral, gubernamentalmente polémico

Provocaciones 

En este país tan generoso, abusamos de lo inútil y cada vez nos hace más falta un buen administrador capaz de hacer que la riqueza y el potencial nacional no se sigan desperdiciando tan vilmente. Al país le urge eficacia gubernamental y necesita que su capitán tome decisiones certeras para producir más y pueda distribuirlo mejor, de tal manera que más familias tengan presente y futuro dignos, pero algunos prefieren privilegiar los efectos políticos, desperdiciando tiempo y energía unos más aplaudiendo sin sentido, aunque falten resultados de gobierno.

¿Cómo es posible que estemos enrolados con la falta de inteligencia en la pretensión de un juicio para expresidentes y se desperdicie tiempo y recursos en consultar a la gente si estaría de acuerdo en que se realice una consulta para intentar enjuiciarlos? (Así de enredado como se leyó).

Si auténticamente la mayor parte de la sociedad  sospechando esos malos manejos tuviera interés en que se sancione a los exmandatarios, esto sería una  exigencia y un reclamo al gobierno en turno, por no cumplir con su deber y solapar faltas a la ley y daños a la hacienda; pero no, en lugar de entenderlo así estamos viendo que en el colmo del absurdo, en un retorcido intento de legitimación y enredo para matizar su responsabilidad y al mismo tiempo magnificar su figura cuál si hubiera mérito, el gobierno es el que promueve que le pidan qué haga algo a lo que estaría obligado y difícilmente consigue firmas de apoyo para su montaje.

(Y que quede claro que nadie defiende a los ex funcionarios o ex presidentes,  que no intenten evadir las críticas ni justificar su espectáculo propagandístico, simplemente son asuntos que se debieron tramitar pues el ejecutivo federal tiene facultades y tiene también un gabinete con deberes y facultades para ello).

Una vez que ha fallado su recolección de firmas, no así su campaña distractora de los asuntos urgentes, el Presidente opta por formular la solicitud al Senado para la consulta popular sobre si la gente avalaría un juicio a ex mandatarios cuando no hay una acusación firme en contra de alguno de ellos, solo otras investigaciones en curso de casos de probable corrupción, en las cuales se dice que podrían  estar involucrados.

A través de una carta en la que invoca las facultades legales de su investidura, formula su solicitud, pero es de preguntarse por mínimo razonamiento : ¿Hay ahí más que sólo suposiciones y consideraciones ideológicas?  ¿merecerían ser investigadas y sancionadas las presuntas conductas ilegales con los antecedentes e indicios conocidos? Es seguro que la mayoría de los mexicanos responderían que si.

Magistral es esta maniobra que parece imparable, pues será difícil que cualquier legislador que argumente en contra, sin ser señalado como defensor de “los corruptos” y esas imágenes podrían pasar a la posteridad electoral y más allá de eso, logrará con este pretexto, nuevamente ser parte de las campañas del 2021 y estar con la consulta presente, si no en las boletas, lo estará en las casillas.

Y si por alguna circunstancia esta idea de consulta no prosperara, ya podemos esperar que sea el argumento de una nueva campaña de reclamo a los que hubieren impedido al presidente justiciero concretar su obra (aunque ha dicho que no está a favor) y de paso otorgaron la inmunidad a los ex mandatarios.

Mientras la Fiscalía, al parecer, descansa.

@OscarGlenn

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